Estas medidas tienen como fin evitar la violencia externa en el trabajo, que incluye cualquier incidente en el que la persona empleada sufra abusos, amenazas o agresiones relacionadas con el trabajo y que atente contra su seguridad, salud, bienestar o rendimiento laboral. Esto incluye amenazas verbales o escritas, abusos verbales, acoso, comportamientos agresivos, agresiones físicas o psicológicas, explicó el Consistorio. En el marco de la política denominada 'tolerancia cero para la violencia externa', que tiene como fin disminuir la probabilidad de experimentar violencia por la conducta de cualquier usuario, se ha creado el "Equipo de Violencia Cero". Este equipo es el responsable del seguimiento, control y mejora de los programas preventivos de violencia, de actualizar la Guía de servicios internos o externos de asistencia a la víctima, de establecer un plan de seguridad con los responsables locales y autonómicos y de concretar el procedimiento para la comunicación de los incidentes graves a las familias de las víctimas.
Entre las propuestas de mejora planteadas por el "Equipo de Violencia Cero" y que ya se están poniendo en marcha, destacan la instalación de sistemas de seguridad en los distintos despachos del centro de trabajo, la dotación de teléfonos móviles conmutados con la Policía Municipal y con la Ertzaintza para los casos de emergencia en las visitas domiciliarias, la contratación de vigilantes de seguridad en los Centros donde actualmente no existe. Asimismo, se están elaborando protocolos de actuación ante situaciones críticas junto con el personal de seguridad.
REFUERZO DE PERSONAL
Respecto al sistema de trabajo, se están llevando a cabo refuerzos de personal con el fin de evitar la demora en la concesión de citas. Además, las visitas domiciliarias de riesgo se realizarán con el acompañamiento de la coordinadora del servicio social de base y se está implantando un procedimiento ante situaciones de conflicto.
El área de Acción Social trabaja también en la mejora de diversos aspectos relacionados con el diseño del lugar de trabajo, que permitan la mejora de la confidencialidad en las ventanillas y despachos, así como en garantizar salidas de emergencia efectivas en cada centro de trabajo.
En el ámbito de la sensibilización, se están poniendo en marcha iniciativas encaminadas a concienciar a las personas usuarias sobre la tolerancia cero y la necesidad de comportamientos cívicos. Así, se editará un tríptico en este sentido y se colocarán carteles recordatorios en todos aquellos puntos donde exista relación confidencial y directa con los usuarios.
También se están desarrollando acciones dirigidas a formar a la plantilla actual y a instruir a las nuevas incorporaciones y se ha elaborado una Guía de Prevención, disponible en todos los puestos de trabajo.
Por otro lado, el área de Acción Social ha establecido programas de formación para todas las personas empleadas expuestas a la violencia externa. Para promover un entorno de trabajo seguro, se realizarán cursos programados, dirigidos a jefes, mandos intermedios y empleados, para aprender sobre todos los asuntos relacionados con el control de la violencia.
La jefatura y mandos intermedios deben gestionar e informar inmediatamente de cualquier conducta violenta registrada al "Equipo de Violencia Cero" que ha sido formado como continuación del trabajo del "Equipo de mejora".
La persona empleada informará mediante el documento de registro de toda violencia que padezca o de cualquier incidente que pueda implicar una vulneración de la política diseñada para proporcionar un ambiente seguro y saludable en el trabajo. Todos los informes serán investigados y la información será mantenida confidencialmente.
Acción Social se compromete a responder apropiadamente a los agresores cuyos incidentes hayan sido informados y a actuar para atajar comportamientos inadecuados. La respuesta del area puede recoger amonestaciones, suspensión temporal o permanente de servicios y medidas legales contra los agresores.