Las obras comenzarán tras el verano, señaló Piotrovski, que también adelantó los planes para habilitar un espacio del museo para los niños, según la agencia Interfax. Tanto el Hermitage como otros grandes museos rusos se han visto salpicados en los últimos años por escándalos tras la desaparición de unas 50.000 piezas de sus fondos, según un inventario que realizan las autoridades culturales rusas.
La historia del Hermitage, fundado en 1764 por Catalina la Grande, está íntimamente vinculada a los avatares vividos por Rusia durante los últimos 200 años.
Tras el estallido de la Revolución Bolchevique, en 1917, la colección fue trasladada a Moscú y durante la Segunda Guerra Mundial los tesoros del Hermitage fueron evacuados a Yekaterimburgo, en los Urales.
El edificio que acogía el museo fue víctima de los bombardeos durante los casi 900 días de bloqueo a San Petersburgo, entonces Leningrado, por lo que tuvo que ser restaurado entre 1944 y 1945.
El Hermitage, emplazado en el Palacio de Invierno, acoge pinturas originales de Leonardo Da Vinci, Picasso, Goya, Rafael, Velázquez, Miguel Angel, Manet, Mattisse, entre otros genios de la pintura, además de esculturas de Rodin e innumerables iconos.