De Cerio, máximo goleador del equipo la pasada temporada y también en ésta con dos goles hasta la fecha, jugó el pasado sábado en Sevilla pero hoy, en la concentración del equipo en Pontevedra, no se ha ejercitado con el resto del equipo. El entrenador Juan Manuel Lillo, en caso de perder para este encuentro a De Cerio, se quedará con el turco Necati Ates como único atacante, además de poder alinear como falso delantero a Marcos García, ya que en la plantilla no tiene otro jugador de área específico.
El conjunto donostiarra llega muy presionado al partido de Copa contra el Celta tras la pésima imagen que ofreció contra el filial sevillista, lo que ha provocado una cascada de críticas muy duras hacia los jugadores blanquiazules.
Incluso varios medios han llegado a especular con la posibilidad de que la plantilla hubiera cobrado, con una actitud de pasotismo, una factura a su presidente Iñaki Badiola por las declaraciones de éste sobre la necesidad de rebajar sus salarios y adecuarlos a la segunda división. El malestar en el vestuario fue evidente los días previos al choque de Sevilla y la sintonía con el empresario donostiarra es nula.