El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el mandatario venezolano, Hugo Chávez, mantuvieron una reunión bilateral en Lima al margen de la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE) en la que, según fuentes gubernamentales españolas, "se han dado las condiciones para iniciar una nueva etapa basada en el respeto institucional". La reunión de Zapatero con Chávez no fue la única de este tipo que mantuvo el mandatario español, de hecho fue la última de una lista de siete a lo largo de la tarde (local): se reunió también con el presidente mexicano, Felipe Calderón, con el que acometerá un proyecto destinado a erradicar la malaria en América Latina.
También lo hizo con la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, a la que transmitió su satisfacción por el cierre del acuerdo con el grupo español Marsans sobre Aerolíneas Argentinas, en las que el Estado argentino elevará del 5 al 20 por ciento su participación accionaria, mientras el 10 por ciento queda en mano de los empleados y el 70 por ciento restante en el sector privado, a distribuirse entre el grupo español y los inversores argentinos.
Esta "argentinización" de la compañía aérea pone fin a una "especulación permanente que no era buena", según dijeron fuentes gubernamentales. Zapatero, que en rueda de prensa bromeó horas antes con la "bilateralización" de su tarde en Lima ante el cúmulo de reuniones que tenía por delante. Se vio también con el presidente colombiano Alvaro Uribe, con el mandatario electo de Paraguay, Fernando Lugo, así como el boliviano, Evo Morales, y con la chilena, Michelle Bachelet.
Pero fue sin duda su encuentro con Chávez el que más expectación despertó por los precedentes de la Cumbre Iberoamericana de Chile. Por la mañana, en los momentos previos a la apertura del encuentro, el venezolano se acercó a donde estaba sentado el español y le estrechó la mano.
En ese momento se vieron por primera vez desde el encuentro iberoamericano, en el que el rey Juan Carlos de España espetó al mandatario venezolano el ya famoso "?por qué no te callas?" después de que éste interrumpiera en varias ocasiones a Zapatero para, entre otras cosas, criticar al ex presidente José María Aznar.
Desde entonces y aunque España, según recordaron hoy las fuentes, no había querido prolongar el "incidente verbal", al que nunca dio consideración de "enfrentamiento entre países", lo cierto es que las relaciones bilaterales habían sufrido "un cierto distanciamiento".
Recientemente y con motivo de un nuevo rifirrafe verbal protagonizado por el presidente venezolano, en este caso con la canciller alemana Angela Merkel -la acusó de pertenecer "a la misma derecha" de (Adolf) Hitler después de que ella dijese que Chávez no es "la única voz" de América Latina-, el mandatario venezolano volvió a aludir a la frase del rey Juan Carlos. En Lima, Merkel y Chávez también zanjaron sus encontronazos.
En la reunión de esta tarde (local) con Zapatero, que duró media hora y fue cordial, el venezolano convino también en que lo mejor para las relaciones entre los dos países es el mantenimiento de "un respeto institucional siempre".
A Evo Morales, el jefe del gobierno español le explicó las ventajas que puede obtener Bolivia implicándose más en las negociaciones para la firma del acuerdo que la UE negocia con la Comunidad Andina de Naciones.
Y es que, Zapatero persigue, como dejó claro en la clausura de la cumbre, que la Unión Europea (UE) y los distintos bloques subrregionales de América Latina cierren pronto los acuerdos de asociación que negocian.
"España trabajará intensamente en los próximos meses para que se avance en esos acuerdos" con Centroamérica, la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el Mercosur, se comprometió Zapatero.