Según los primeros resultados oficiales con el 10,25 por ciento de los votos escrutados, Fernández, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), aventajaba por 11,9 puntos a su más cercano rival, Miguel Vargas, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). El primer boletín emitido por la Junta Central Electoral (JCE) más de cuatro horas después del cierre de los centros de votación, que se produjo a las 18.00 horas (22.00 GMT), indicó que Vargas obtenía el 41,22 por ciento.
El abanderado del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Amable Aristy Castro, conseguía el 4,63 por ciento.
Los otros cuatro candidatos sumaban en conjunto el 1,03 por ciento restante de los votos, según el informe dado a conocer por el órgano electoral.
De mantenerse esa tendencia, Fernández obtendría en primer vuelta su tercer mandato presidencial y el segundo consecutivo, ya que también gobernó el país durante el período 1996-2000.
Para evitar una segunda vuelta, el ganador de los comicios debe alcanzar el 50 por ciento más uno de los sufragios.
Desde antes de que se divulgara el primer boletín oficial, simpatizantes de Fernández se congregaron en la sede del PLD en Santo Domingo para celebrar lo que consideraban la reelección del presidente.
Mientras, en el comando de campaña del opositor PRD, también en la capital, grupos de militantes denunciaban supuestas anomalías en el desarrollo de las votaciones y vociferan consignas en contra de Fernández.
Poco antes de la emisión del primer boletín de la JCE, el PRD acusó al tribunal electoral de violar sus propias normas, porque supuestamente autorizó la emisión de resultados no oficiales de estos comicios.
Las votaciones, que comenzaron a las 06.00 hora local (10.00 GMT) y concluyeron doce horas después, transcurrieron con normalidad en líneas generales, salvo denuncias de compra de cédulas de identidad, incidentes aislados de poca relevancia y retrasos en la apertura de algunas mesas electorales.
El presidente de la JCE, Julio César Castaños, expresó la satisfacción del organismo por el desarrollo de la jornada, que calificó de "ejemplar" y por la participación de los votantes, la cual describió como "masiva".
En tanto, la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) destacó la "tranquilidad" con la que se desarrollaron las elecciones, a la vez que exhortó a los candidatos y a sus seguidores a aguardar con "paciencia" y "templanza" los resultados.
La posibilidad de choques entre seguidores del PLD y del PRD era una preocupación de las autoridades tras la violencia del miércoles, que causó tres muertos en Montecristi (noroeste), y del viernes, cuando se produjeron cuatro heridos en San Juan de la Maguana (suroeste).
Sin embargo, no hubo incidentes destacables y los dominicanos se volcaron a las urnas desde muy temprano.
En algunos lugares, los ciudadanos llegaron a los centros de votación antes de que los funcionarios electorales abrieran las mesas.
En la región norte del país, la de mayor concentración de votantes y donde está Santiago, segundo núcleo más numeroso de electores, la jornada transcurrió también con normalidad, aunque con incidentes leves, como los ocurridos en Bonao, donde seguidores de los dos partidos mayoritarios se enfrentaron a palos y trompadas.
Por esos hechos fue detenido y posteriormente liberado el diputado Modesto Díaz, del PRD, quien fue acusado por la Policía Nacional de hacer un disparo al aire en medio de la reyerta, y otra persona que fue detenida en Moca por sucesos similares.
En la capital, el ex jefe del Ejército dominicano Radhamés Zorrilla Ozuna fue advertido por el alto mando de las Fuerzas Armadas ante denuncias de que militares en retiro visitaron varios recintos de votación en actividades "impropias" a las elecciones.
De otro lado, las autoridades cerraron la frontera con Haití como medida de prevención, pese a que en la provincia fronteriza de Dajabón (noreste), donde tradicionalmente ocurren incidentes, las elecciones transcurrieron con normalidad.
A las comicios estaban convocados 5.764.387 electores, de los cuales 154.000 residen en el exterior.