Won Jeong-hwa fue detenida el pasado mes de julio siete años después de que entrara en Corea del Sur, según las autoridades surcoreanas, que consideran que antes de abandonar su país la presunta espía fue entrenada concienzudamente para llevar a cabo su misión. Se sospecha que desde su llegada Won comenzó a recopilar informaciones confidenciales a través de oficiales militares surcoreanos.
Al parecer la mujer ofrecía favores sexuales a oficiales militares surcoreanos a cambio de información confidencial.
En esta operación un oficial militar de Tierra, identificado como Hwang, también fue detenido por haber transferido información militar a la espía norcoreana.
Las autoridades indicaron que este hecho confirma los recelos existentes sobre una posible infiltración por parte de agentes norcoreanos que simulan ser refugiados y no descartaron extender la investigación porque creen que puede haber más espías que aparentan ser refugiados norcoreanos.