El detenido, M.B.B., de 43 años, que no ha conseguido cobrar cantidad alguna, fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia, junto con el atestado instruido y los efectos intervenidos. Funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, adscritos a la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Santiago de Compostela, detuvieron a M.B.B., ciudadano español y sin antecedentes, el pasado día 22 de julio sobre las 19.30 horas por envío de cartas en nombre de ETA y en las que solicitaba el pago del impuesto revolucionario.
La detención es fruto de la investigación seguida por la Brigada de Policía Judicial, que comenzó a principio del mes de mayo, cuando empezaron a llegar cartas en nombre de ETA a diversos empresarios de Santiago de Compostela, A Coruña, Negreira, Ames y Santa Comba. Las empresas se dedican a actividades diversas como automoción, servicios, hostelería y lácteos.
Desde el primer momento, según indicó hoy la Policía, la investigación abierta descartó que la autoría correspondiese a la citada organización terrorista, por lo que se centró en el ámbito de la delincuencia común o con posibles relaciones con las sociedades y personas amenazadas.
CONTACTO
A las primeras cartas siguió otra segunda remesa en donde se señalaba que una persona con nombre vasco contactaría con las empresa receptoras de la primera misiva, solicitándoles una cierta cantidad de dinero que oscilaban entre 50.000 y 100.000 euros.
A mediados del mes de junio empezaron los contactos telefónicos de este supuesto miembro de ETA, que se realizaron desde distintos lugares públicos de Santiago de Compostela. Así M.B.B. escogió a una empresa y realizó diversas llamadas que se espaciaron en el tiempo en los meses de junio y julio, hasta que se procedió a su detención en el mismo momento que estaba realizando una llamada a esta empresa extorsionada.
Al detenido se le intervienen diversos documentos incriminatorios, tanto en formato de papel, como en archivos incluidos en lápiz óptico tipo USB, donde existía una relación de las empresas extorsionadas, sus teléfonos, cantidades solicitadas, direcciones, así como archivo de las cartas remitidas y otras donde se daban instrucciones para la entrega del dinero.