En declaraciones a Efe, el responsable de CCOO en la compañía, Javier Jiménez, ha negado que la "extrema prudencia" con la que están operando los vuelos de Spanair se deba a una posible huelga de celo, pues ha asegurado que "eso sería una irresponsabilidad total". La precaución con la que Spanair está desarrollando sus operaciones -hoy ya ha anunciado la cancelación de siete vuelos desde Barajas, que se suman a los seis de ayer- "la están aplicando también otras compañías", ha afirmado Jiménez, quien ha reconocido que el "susto" del accidente se "ha extendido" a todo el sector.
"Es como cuando después de sufrir un accidente de coche, durante las siguientes dos semanas estás más pendiente de todo, casi con paranoia", ha comentado Jiménez, para añadir que los retrasos y reprogramaciones de vuelos son "habituales" en estas épocas de verano "sobre todo en compañías con flota muy justa, como Spanair".
Tras la pérdida del avión siniestrado, la compañía con base en Palma de Mallorca se ha visto obligada a ajustar todas las operaciones previstas, ya que sus vuelos estaban medidos "al milímetro" de acuerdo con el número de aviones de que disponía, ha aclarado Jiménez.
Ese reajuste "se nota menos en compañías grandes como Iberia o Lufthansa, que tienen más aparatos disponibles, y, aún así, quién no ha tenido que sufrir retrasos en verano en algún aeropuerto", ha remarcado.
Jiménez ha querido dejar claro que "no es que ahora se tomen más precauciones y antes no se tomara ninguna", sino que el susto del accidente de Barajas está llevando a las tripulaciones a optar por no volar "con pequeños problemas técnicos con los que, en cualquier manual de vuelo, te permiten volar porque es completamente seguro".
Ademas, Jiménez ha añadido al "susto" de las tripulaciones la "eleva sensibilidad" con la que viajan ahora los pasajeros, que, ante cualquier incidencia, desatan la alarma y "los tripulantes prefieren respetar sus miedos", ha apuntado el responsable de CCOO en Spanair.
Aunque ha reconocido que estos retrasos y cancelaciones que se vienen sucediendo en los últimos días tras el siniestro de Barajas, está afectando a la confianza y la credibilidad de la compañía aérea -que ya arrastraba dificultades económicas-, "es simple consecuencia de un susto, una reacción lógica y respetable" del personal.
Desde el sindicato CCOO, Jiménez ha afirmado que están "muy molestos" con algunas afirmaciones que apuntan a los trabajadores como "responsables del accidente". "Se está especulando demasiado, cuando la investigación debería estar únicamente en manos de un organismo autónomo independiente", ha criticado.