Según señaló a Europa Press uno de los responsables del Centro Vasco de Transfusión y Tejidos Humanos, el doctor Sabin Urcelay, el periodo vacacional supone normalmente una disminución de entre un 20 y un 30 por ciento con respecto a los niveles habituales. "Afortunadamente empezamos el mes con unas reservas muy buenas, gracias a la llamada de mayo", destacó. Urcelay, que también es presidente de la Asociación de Donantes de Gipuzkoa, apuntó que, desde principios de agosto hasta el pasado viernes, las reservas de la mayoría de los grupos habían descendido uno o dos escalones en el nivel de seguridad y advirtió de que, si a partir de esta semana las donaciones no fueran subiendo al ritmo de la actividad quirúrgica, es posible que para final de mes algún grupo pasara al nivel "alarmante".
Actualmente, las reservas son "óptimas" para los grupos O positivo, B positivo y AB positivo, "buenas" para A positivo, "aceptables" para el grupo B negativo y AB negativo, y "bajas" en O negativo y A negativo.
En cuanto a la cantidad real de reservas, los bancos vascos cuentan en estos momentos con casi 1.400 unidades de O positivo, 900 de A positivo, 100 unidades de O negativo, y 90 unidades de A negativo.
Las colectas que la Asociación de Donantes de Sangre realiza por los pueblos de Gipuzkoa han empezado a normalizarse desde esta semana. De este modo, las extracciones se realizan -en horario de 18.30 a 20.30 horas- el lunes en Lasarte, martes en Zumarraga y Oiartzun, miércoles en Azpeitia y Olaberria, jueves en Irun y viernes en Billabona y Segura.
Por otro lado, Urcelay afirmó que las noticias de tragedias, como puede ser el caso del accidente aéreo de Barajas, pueden sensibilizar al donante habitual y hacer que se acerque a donar "un poco antes de lo que pensaba". "Pero si no hay un despliegue mediático de la necesidad de sangre en esa tragedia, la población general no se ve afectada, incluso podríamos decir que ni tan siquiera relaciona la catástrofe con una posible necesidad de sangre", matizó.
DONACIÓN Y DIVISIÓN
El acto de donación dura menos de diez minutos y en el mismo se extraen aproximadamente 450 cc de sangre. El número de ocasiones en que una persona puede donar al año es cuatro veces en el caso de los hombres y tres en el de las mujeres.
Una vez donada, la sangre se divide en glóbulos rojos, que se utilizan en urgencias y en operaciones donde se pierde mucha sangre; en plaquetas, que fundamentalmente se utiliza en enfermos oncológicos y con problemas de la coagulación; y en plasma, del que se transfunde sólo el 15 por ciento, ya que el resto se envía a una industria fraccionadora donde es tratado para obtener diferentes productos disueltos en él (albúmina, Factor VIII para los hemofílicos o inmunoglobulinas)
Los glóbulos rojos se almacenan a 4ºC y caducan en 42 días, las plaquetas se almacenan a 22ºC y caducan en 5 días y el plasma se almacenan a -40ºC y caduca en dos años.
Mientras el plasma siempre puede tener unas reservas suficientes dada su larga caducidad y con los glóbulos rojos se puede almacenar con cierta previsión, las plaquetas necesitan de un control diario para reponer las reservas de los hospitales. "Si hubiera un período sin donaciones superior a 5 días la cobertura de los enfermos que necesitan plaquetas sería imposible", concluyó el doctor.