CANNES. El público de Cannes aplaudió al director donostiarra Pedro Aguilera y a su primer largometraje, La influencia, conjunción de cuatro personajes principales, una madre, su depresión y sus dos hijos, estrenada en La Quincena de los Realizadores.
Absoluta y sutilmente espiritual, de "belleza extrema y radical", según la definió al presentarla el delegado artístico de La Quincena, Olivier Père, la cinta fue despedida con los aplausos unánimes de toda la sala. Además de elogiar la maestría del novel director, Père evocó "el propósito del filme", que, según dijo, "es fuerte".
Aguilera, formado junto al director mexicano Carlos Reygadas, que este año compite por la Palma de Oro, también gusta trabajar con actores no profesionales. En este caso una amiga y sus dos hijos, de 14 y 5 años, el pequeño encantado de estar sobre el escenario de una elegante sala rebosante de público.
De La influencia, "diría que es la mala influencia de la violencia social, la que va a provocar la degradación física y moral de una mujer y de una familia", resumió.
"Tremendamente emocionado de estar en el Festival de Cannes", este realizador nacido en Donostia en 1977 insistió en que se trataba de "una pequeña película para un gran festival". Agradeció su apoyo a Jaime Romandía y Carlos Reygadas, coproductores del filme, y también "la valentía y generosidad" de los tres protagonistas principales, Paloma Morales, Jimena Jiménez y Romeo Manzanedo, que "hicieron posible que éste existiese".
Fascinado por "los momentos incómodos", Aguilera intenta "buscar gente que no sabe ser más que sí misma, que no se piensa, superreal", como la protagonista, incapaz de cumplir con su papel de madre. >m. l. g. |